viernes, 27 de noviembre de 2009

Es un hecho frecuente que algunas especies de seres vivos, en equilibrio normal dentro de un ecosistema, se conviertan en un momento dado en plagas al desaparecer los controles naturales que mantenían su población dentro de unos límites determinados.
La eliminación de las aves rapaces por el hombre permite la proliferación de ratas y ratones, que constituyen peligrosas plagas para los cultivos.
Además, el hombre interviene en todos los ecosistemas de la Tierra de manera negativa, destruyendo el equilibrio existente en ellos y exterminando a muchas especies de animales y plantas; este comportamiento ha llegado incluso a poner en peligro la existencia de toda la biosfera en nuestro planeta.

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